Ayer fue Nochebuena y la alegría
hizo que nos sintiéramos cristianos,
y uniendo corazones, nuestras manos,
alabaran a Dios en el Mesías.
Más, cómo prolongar día por día,
la buena voluntad, por ser hermanos,
y la paz y el amor no sean vanos,
hoy que buscamos juntos una guía.
Una guía de fe y de esperanza
para que cese pronto la violencia
que sume al mundo entero en lontananza.
Y el milagro vendrá, pues lo previsto
es que un dia se cumpla la sentencia
del regreso triunfal de Jesucristo.
Navidad 1981.