¡Otra vez Navidad!, y la tarjeta
que nos trae el mensaje de amistad:
¡Porque sea feliz la Navidad!,
y el alma agradecida lo interpreta.
Y como nobleza obliga, el poeta
devuelve con fervor esa verdad:
¡Qué Cristo dio su amor en el planeta
a los hombres de buena voluntad!
Gracias, pues, por la noble remembranza
que nos traer al hogar el fiel cartero
con devoción de amigos de confianza.
Gracias mil, sin ninguna salvedad,
y quiera Dios que el año venidero,
paz y amor nos depare Navidad.
Navidad 1974.