Ansias de dar amor a manos
llenas por tenerlas abiertas y vacias,
pero mas de encontrar en estos días
las sublimes palabras nazarenas.
Ansias de dar amor y que las penas
se conviertan de pronto en alegrías
y nos lleguen de azules lejanías
remembranzas de dulces Nochebuenas.
Ansias de recibir una tarjeta
del amigo de antaño, que cumplido,
con cariño sincero nos halaga.
Gracias, pues; y al hablar como poeta,
declaro que el amor no tiene olvido
y que amor con amor, ¡qué bien se paga!
Navidad 1975.