¡Otra vez Navidad!, y no resisto
a proclamar, al mundo en bancarrota,
que en la aldea pequeña y mas remota,
nacerá nuevamente Jesucristo.
Y volverá a escucharse en lo imprevisto
la canción de la paz en tierna nota,
para que la violencia sea rota
como jamás el mundo lo haya visto.
Y es que el dia vendrá en que los hombres
proclamen su hermandad sin avaricia
y se den el perdón en muchos nombres.
¡Un día!, lo repito… Y ese dia
reinará en la Tierra la justicia
y un ángel leerá mi poesía.
Navidad 1979.