Dos mil años, Señor y la violenciase ensaña sin ninguna salvedad,y los hombres de buena voluntadya no escuchan la voz de su conciencia.Y hoy que llega una nueva Navidadla alegría se troca en penitencia,pues la guerra amenaza la vivenciade tu mensaje de fraternidad.Paz y amor, fue tu prédica, Jesús,y has diste la vida en el calvariolacerado y clavado en un cruz.Mas tu poder, Señor, aquí en la tierra,hará que se comprenda tu breviariopara salvar al mundo de otra guerra.
Navidad 1990.